miércoles, 19 de septiembre de 2018

San Marcos Evangelista






Parece que su familia era la dueña de la casa donde Jesús celebró la Ultima Cena, donde estaban los apóstoles reunidos el día de Pentecostés cuando recibieron al Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego. Era un niño cuando Jesús predicaba y, probablemente fue uno de los primeros bautizados por San Pedro el día de Pentecostés.


 


Biografia de San Marcos


Era primo de San Bernabé y acompañó a este y a San Pablo en el primer viaje misionero que hicieron estos dos apóstoles. Pero al llegar a regiones donde había muchos guerrilleros y atracadores, donde según palabras de San Pablo: "había peligro de ladrones, peligro de asaltos en los caminos, peligro de asaltos en la soledad" (2 Cor.), Marcos se atemorizó y se apartó de los dos misioneros y se volvió otra vez a su patria.

En el segundo viaje Bernabé quiso llevar consigo otra vez a su primo Marcos, pero San Pablo se opuso, diciendo que no ofrecía garantías de perseverancia para resistir los peligros y las dificultades del viaje. Esto hizo que los dos apóstoles se separaran y se fueran cada uno por su lado a misionar. Después volverá a ser otra vez muy amigo de San Pablo.

San Marcos llegó a ser el secretario y hombre de confianza de San Pedro. Como le escuchaba siempre sus sermones que no eran sino el recordar los hechos y las palabras de Jesús, Marcos fue aprendiéndolos muy bien. Y dicen que a pedido de los cristianos de Roma escribió lo que acerca de Jesucristo había oído predicar al apóstol. Esto es lo que se llama "Evangelio según San Marcos".













Este Evangelio fue compuesto por un discípulo o, más exactamente, un "intérprete" del Apóstol Pedro, cuyo nombre completo era JUAN MARCOS. hijo de aquella María en cuya casa se reunían los primeros cristianos de Jerusalén y a donde fue a refugiarse san Pedro después de su prodigiosa liberación de la cárcel. Es el evangelio más antiguo, el primero que fue puesto por escrito, cerca del año 70 de nuestra era, y es también el más breve.

Como está dirigido a cristianos provenientes del paganismo, que no conocían las costumbres judías, San Marcos se las explica y, asimismo, traduce las expresiones arameas que utiliza en varias ocasiones. Su estilo es vivo y popular, y está lleno de espontaneidad, aunque su lenguaje es pobre y rudimentario.

El Evangelio de San Marcos contiene pocos discursos, y se interesa más por las acciones que por las palabras de Jesús. En cambio, los relatos se desarrollan con abundancia de detalles, y en ellos Jesús aparece con las reacciones propias de un ser humano. Marcos destaca especialmente la humanidad de Jesús y, a partir de ella, nos lleva progresivamente a descubrir en Él al Hijo de Dios. Porque detrás de su Persona se esconde un gran "secreto", el secreto "mesiánico", que sólo se revela en su Muerte y su Resurrección.

Únicamente en la cruz está la respuesta a la gran pregunta latente a lo largo de todo este Evangelio: "¿Quién es Jesús de Nazaret?". Ciertamente, no es el Mesías glorioso que esperaban sus contemporáneos, sino el Mesías crucificado. La cruz era el camino obligado para llegar a la Resurrección. Todos estamos llamados a seguirlo por este camino, para poder comprender cada vez más profundamente "la Buena Noticia de Jesús", Mesías, Hijo de Dios" (1. 1), que Marcos nos transmite con tanta frescura y sencillez, como un eco fiel del primer anuncio del Evangelio.


PREPARACIÓN DEL MINISTERIO DE JESÚS


Marcos, lo mismo que Juan, no hace ninguna referencia a la infancia de Jesús, como lo hacen Mateo y Lucas. Su Evangelio comienza abruptamente con la predicación de Juan el Bautista. Este bautiza con agua y atrae a la multitud, pero anuncia la llegada del que es "más poderoso" (1. 7): sólo Él bautizará "con el Espíritu Santo" (1. 8).

Desde el primer momento, Marcos nos dice claramente quién es Jesús. Ya en la escena de su bautismo pone bien de relieve la manifestación del Padre que lo declara su "Hijo muy querido" (1. 11). La brevedad con que Marcos narra la tentación del Señor en el desierto, nos ayuda a penetrar en el aspecto esencial del hecho: la lucha y la victoria de Cristo contra el espíritu del mal, que es uno de los temas centrales de este Evangelio.

Marcos, hebreo de origen, nació probablemente fuera de Palestina, y era de familia rica. san Pedro, que lo llama “hijo mío”, lo tuvo ciertamente consigo en sus viajes misioneros en Oriente y en Roma, en donde escribió el Evangelio. La antigüedad cristiana, comenzando con Papías (muerto en el 130), llamó a Marcos “intérprete de Pedro”: “Marcos, un intérprete de Pedro, escribió exactamente todo lo que recordaba. Pero escribió, sin seguir un orden, lo que dijo e hizo el Señor. Es decir, San Marcos no oyó al Señor, ni lo acompañó; pero después oyó a Pedro, que exponía sus enseñanzas según las necesidades...”.

Los datos cronológicos de la vida de San Marcos no son muy seguros. Probablemente murió en el año 140 del imperio de Nerón (68 a.D.), de muerte natural, según una relación, y según otra, como mártir, en Alejandría de Egipto. Los Hechos de San Marcos, un escrito de mitad del siglo IV, refieren que San Marcos fue arrastrado por las calles de Alejandría, atado con cuerdas al cuello. Después lo llevaron a la cárcel y al día siguiente le volvieron a aplicar el mismo martirio hasta que falleció. Luego echaron su cuerpo a las llamas, pero los fieles lograron sacarlo y evitar su destrucción.
La ciudad de Venecia (Italia) lo eligió como patrono y construyó en su honor la bellísima Catedral de San Marcos.

Catedral de San Marcos en Venecisa - Italia.
 


Contenido del Evangelio de San Marcos

 







 

¿Que hechos encontramos en el Evangelio de Marcos?.


En Marcos se relatan cuatro exorcismos practicados por Jesús: 
  • Curación de un poseso en la sinagoga de Cafarnaún (Marcos 1, 21-28).
  • Curación de un poseso en la región de los gerasenos (Marcos 5, 1-20).
  • Exorcismo de la hija de la mujer cananea, en Tiro (Marcos 7, 24-30).
  • Curación de un niño poseído por un espíritu mudo (Marcos 9, 14-29).

Existen otros ocho relatos detallados de curaciones de diversas dolencias realizadas por Jesús:
  • Curación de la suegra de Pedro (Marcos 1, 29-31).
  • Curación de un leproso (Marcos 1, 40-45).
  • Curación del paralítico de Cafarnaún (Marcos 2, 1-12).
  • Curación del hombre de la mano seca (Marcos 3, 1-6).
  • Curación de la hemorroísa (Marcos 5, 25-34).
  • Curación del sordomudo de la Decápolis (Marcos 7, 31-37).
  • Curación del ciego de Betsaida (Marcos 8, 22-26).
  • Curación del ciego de Jericó (Marcos 10, 46-52).
En la curación del sordomudo de la Decápolis y la del ciego de Betsaidal emplea Jesús medios taumatúrgicos (concretamente, utiliza la saliva para "abrir" la lengua y los oídos de uno y los ojos del otro).



El Evangelio lo encontramos en la Web de la Libreria San Pablo: Biblia Online.


Puedes leer el Evangelio de Marcos en el siguiente enlace:   
Evangelio de San Marcos


 



Bendiciones...

martes, 18 de septiembre de 2018

El rosario del Divino Niño Jesús

Los misterios de la infancia de Jesús.



1. La anunciación. Lc. 1. 26-38 26

Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, 27 a una joven virgen que estaba comprometida en matrimonio con un hombre llamado José, de la familia de David. La virgen se llamaba María. 28 Llegó el ángel hasta ella y le dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo." 29 María quedó muy conmovida al oír estas palabras, y se preguntaba qué significaría tal saludo. 30 Pero el ángel le dijo: "No temas, María, porque has encontrado el favor de Dios. 31 Concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, al que pondrás el nombre de Jesús. 32 Será grande y justamente será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de su antepasado David; 33 gobernará por siempre al pueblo de Jacob y su reinado no terminará jamás." 34 María entonces dijo al ángel: "¿Cómo puede ser eso, si yo soy virgen?" 35 Contestó el ángel: "El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el niño santo que nacerá de ti será llamado Hijo de Dios. 36 También tu parienta Isabel está esperando un hijo en su vejez, y aunque no podía tener familia, se encuentra ya en el sexto mes del embarazo. 37 Para Dios, nada es imposible." 38 Dijo María: "Yo soy la servidora del Señor, hágase en mí tal como has dicho." Después la dejó el ángel.

2. La visitación: Lc. 1. 39-44 39

Por entonces María tomó su decisión y se fue, sin más demora, a una ciudad ubicada en los cerros de Judá. 40 Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. 41 Al oír Isabel su saludo, el niño dio saltos en su vientre. Isabel se llenó del Espíritu Santo 42 y exclamó en alta voz: "¡Bendita tú eres entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! 43 ¿Cómo he merecido yo que venga a mí la madre de mi Señor? 44 Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de alegría en mis entrañas.

3. Jesús nace en Belén: Lc.2. 1-7

1 Por aquellos días salió un decreto del emperador Augusto, por el que se debía proceder a un censo en todo el imperio. 2 Este fue el primer censo, siendo Quirino gobernador de Siria. 3 Todos, pues, empezaron a moverse para ser registrados cada uno en su ciudad natal. 4 José también, que estaba en Galilea, en la ciudad de Nazaret, subió a Judea, a la ciudad de David, llamada Belén, porque era descendiente de David; 5 allí se inscribió con María, su esposa, que estaba embarazada. 6 Mientras estaban en Belén, llegó para María el momento del parto 7 y dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, pues no había lugar para ellos en la sala principal de la casa.

4. La visita de los pastores: Lc. 2. 8-20

8 En la región había pastores que vivían en el campo y que por la noche se turnaban para cuidar sus rebaños. 9 Se les apareció un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de claridad. Y quedaron muy asustados. 10 Pero el ángel les dijo: "No tengan miedo, pues yo vengo a comunicarles una buena noticia, que será motivo de mucha alegría para todo el pueblo: 11 hoy, en la ciudad de David, ha nacido para ustedes un Salvador, que es el Mesías y el Señor. 12 Miren cómo lo reconocerán: hallarán a un niño recién nacido, envuelto en pañales y acostado en un pesebre." 13 De pronto una multitud de seres celestiales aparecieron junto al ángel, y alababan a Dios con estas palabras: 14 "Gloria a Dios en lo más alto del cielo y en la tierra paz a los hombres: ésta es la hora de su gracia." 15 Después de que los ángeles se volvieron al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: "Vayamos, pues, hasta Belén y veamos lo que ha sucedido y que el Señor nos ha dado a conocer." 16 Fueron apresuradamente y hallaron a María y a José con el recién nacido acostado en el pesebre. 17 Entonces contaron lo que los ángeles les habían dicho del niño. 18 Todos los que escucharon a los pastores quedaron maravillados de lo que decían. 19 María, por su parte, guardaba todos estos acontecimientos y los volvía a meditar en su interior. 20 Después los pastores regresaron alabando y glorificando a Dios por todo lo que habían visto y oído, tal como los ángeles se lo habían anunciado.

5. La visita de los reyes magos: Mt. 2. 1-4

1 Jesús había nacido en Belén de Judá durante el reinado de Herodes. Unos Magos que venían de Oriente llegaron a Jerusalén 2 preguntando: "¿Dónde está el rey de los judíos recién nacido? Porque hemos visto su estrella en el Oriente y venimos a adorarlo." 3 Herodes y toda Jerusalén quedaron muy alborotados al oír esto. 4 Reunió de inmediato a los sumos sacerdotes y a los que enseñaban la Ley al pueblo, y les hizo precisar dónde tenía que nacer el Mesías.

6. La circuncisión: Lc. 2. 21
21 Cumplidos los ocho días, circuncidaron al niño y le pusieron el nombre de Jesús, nombre que había indicado el ángel antes de que su madre quedara embarazada.


7. La presentación en el templo: Lc. 2. 22-34

22 Asimismo, cuando llegó el día en que, de acuerdo con la Ley de Moisés, debían cumplir el rito de la purificación, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, 23 tal como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor. 24 También ofrecieron el sacrificio que ordena la Ley del Señor: una pareja de tórtolas o dos pichones. 25 Había entonces en Jerusalén un hombre muy piadoso y cumplidor a los ojos de Dios, llamado Simeón. Este hombre esperaba el día en que Dios atendiera a Israel, y el Espíritu Santo estaba con él. 26 Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no moriría antes de haber visto al Mesías del Señor. 27 El Espíritu también lo llevó al Templo en aquel momento. Como los padres traían al niño Jesús para cumplir con él lo que mandaba la Ley, 28 Simeón lo tomó en sus brazos y bendijo a Dios con estas palabras: 29 Ahora, Señor, ya puedes dejar que tu servidor muera en paz, como le has dicho. 30 Porque mis ojos han visto a tu salvador, 31 que has preparado y ofreces a todos los pueblos, 32 luz que se revelará a las naciones y gloria de tu pueblo, Israel. 33 Su padre y su madre estaban maravillados por todo lo que se decía del niño. 34 Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: "Mira, este niño traerá a la gente de Israel caída o resurrección. Será una señal impugnada en cuanto se manifieste,

8. La huida a Egipto: Mt. 2. 13-14

13 Después de marchar los Magos, el Ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: "Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto. Quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes buscará al niño para matarlo." 14 José se levantó; aquella misma noche tomó al niño y a su madre, y partió hacia Egipto,

9. La permanencia en Egipto: Mt. 2. 15

15 permaneciendo allí hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que había anunciado el Señor por boca del profeta: Llamé de Egipto a mi hijo.

10. El regreso a Nazaret: Mt.2. 19-23

19 Después de la muerte de Herodes, el Ángel del Señor se apareció en sueños a José en Egipto y le dijo: 20 "Levántate, toma contigo al niño y a su madre y regresa a la tierra de Israel, porque ya han muerto los que querían matar al niño." 21 José se levantó, tomó al niño y a su madre, y volvieron a la tierra de Israel. 22 Pero al enterarse de que Arquelao gobernaba en Judea en lugar de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allá. Conforme a un aviso que recibió en sueños, se dirigió a la provincia de Galilea 23 y se fue a vivir a un pueblo llamado Nazaret. Así había de cumplirse lo que dijeron los profetas: Lo llamarán "Nazoreo".

11. La vida oculta de Nazaret: Lc. 2 39-40

39 Una vez que cumplieron todo lo que ordenaba la Ley del Señor, volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. 40 El niño crecía y se desarrollaba lleno de sabiduría, y la gracia de Dios permanecía con él.

12. Jesús perdido y hallado en el templo: Lc. 2. 41-50

41 Los padres de Jesús iban todos los años a Jerusalén para la fiesta de la Pascua. 42 Cuando Jesús cumplió los doce años, subió también con ellos a la fiesta, pues así había de ser. 43 Al terminar los días de la fiesta regresaron, pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que sus padres lo supieran. 44 Seguros de que estaba con la caravana de vuelta, caminaron todo un día. Después se pusieron a buscarlo entre sus parientes y conocidos. 45 Como no lo encontraran, volvieron a Jerusalén en su búsqueda. 46 Al tercer día lo hallaron en el Templo, sentado en medio de los maestros de la Ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas. 47 Todos los que le oían quedaban asombrados de su inteligencia y de sus respuestas. 48 Sus padres se emocionaron mucho al verlo; su madre le decía: "Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Tu padre y yo hemos estado muy angustiados mientras te buscábamos." 49 Él les contestó: "¿Y por qué me buscaban? ¿No saben que yo debo estar donde mi Padre?" 50 Pero ellos no comprendieron esta respuesta.


jueves, 13 de septiembre de 2018

Divino Niño Jesús


 

HISTORIA DE LA DEVOCION AL DIVINO NIÑO JESÚS


COMO EMPEZÓ LA DEVOCIÓN AL DIVINO NIÑO JESÚS EN LA ANTIGUEDAD 


    • Cuentan los antiguos narradores que la devoción al Niño Jesús empezó en el monte Carmelo, en Israel, pues a ese hermoso monte, cercano a Nazareth, se dirigía frecuentemente el Divino Niño acompañado de sus padres José y María, y de sus abuelitos, San Joaquín y Santa Ana, a pasear y a rezar, y que los piadosos hombres que allí se reunían para orar le fueron tomando gran aprecio y cariño al amabilísimo Niño.
    • Después de que el Divino Redentor subió al cielo, los religiosos moradores del monte Carmelo siguieron recordando con gran cariño y devoción al Niño Jesús. Tiempo después, cuando los carmelitas se extendieron por Europa, éstos fueron llevando por todas partes la devoción al Niño Jesús. Ya en el año 1200, San Antonio de Padua, y en 1500 San Cayetano, le tuvieron mucha devoción al Niño Jesús. Es por esta razón que en los cuadros se pinta a estos santos llevando en sus brazos al Niño Jesús.
    • Pero quienes vinieron a popularizar más la devoción al Divino Niño Jesús, fueron Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz (1550). De Santa Teresa se narra que subiendo por una escalera hacia un corredor, le pareció ver al Niño Jesús que la saludaba muy amablemente. Desde entonces la santa llevó siempre en sus viajes una estatuita del Niño Jesús, y en todas las casas de su comunidad mandaba colocar y honrar una bella imagen del Niño Jesús, que casi siempre ella misma dejaba de regalo al despedirse.
    • Los padres Carmelitas y las Hermanas Carmelitas, siguiendo el ejemplo de sus santos fundadores, Santa Teresa y San Juan de la Cruz, se han propuesto propagar donde quiera que llegan la devoción al Milagroso Niño Jesús, que no es la creencia de que una imagen nos va a hacer un milagro (porque las imágenes no pueden hacerle milagros a nadie) sino el honrar los 12 primeros años de Jesús en la tierra, los años de su infancia, y por los méritos que Jesús ganó en sus 12 años de niñez, pedir a Dios todos los favores que necesitamos.
    • En el año de 1636, Nuestro Señor le hizo a la Venerable Margarita del Santísimo Sacramento una promesa que se ha hecho muy famosa: " Todo lo que quieras pedir, pídemelo por los méritos de mi infancia, y tu oración será escuchada ". Muchísimos devotos en el mundo entero han hecho el ensayo de pedir favores a Dios por los méritos de la infancia de Jesús, y han obtenido favores admirables.




    Historia de la Devoción al Divino Niño Jesús





    EL PADRE JUAN DEL RIZZO Y LA DEVOCIÓN AL NIÑO DIVINO NIÑO JESÚS



    El padre salesiano Juan del Rizzo llega a Barranquilla, Colombia, en 1914. Con gran esfuerzo se dedica a recaudar fondos para la construcción de un templo pero no tiene éxito. Fue entonces que tuvo la inspiración de pedir a Nuestro Señor por los méritos de su infancia. Desde entonces el éxito del padre fue extraordinario y se convirtió en un gran devoto del Divino Niño, dedicando su vida a la propagación de la devoción.

    Después de 13 años de ministerio en Barranquilla, el padre del Rizzo fue trasladado a Medellín, donde continuó su labor exhortando a todos a confiar en Jesús por los méritos de su infancia. Al principio la devoción del padre del Rizzo se identificaba con la imagen del Niño Jesús de Praga, pero en Medellín una asociación de devotos a esa devoción se le opuso, alegando que ellos tenían la exclusiva sobre el Niño de Praga. ¡Posiciones absurdas que se dan entre los seres humanos! El padre del Rizzo buscó entonces otra forma de expresar su devoción al Niño Jesús. El sabía que los milagros no los hace la imagen sino el mismo Jesucristo que está vivo.

    En 1935 el padre del Rizzo fue trasladado a Bogotá y, providencialmente, se encontró allí con una preciosa imagen del Divino Niño. Colocó el padre la imagen en unos terrenos baldíos del Barrio 20 de Julio de Bogotá. Desde allí pregonaba a todo quien escuchase los prodigios que Jesús otorga a quienes honran su santa infancia. Los milagros se multiplicaron: Curaciones, empleos, reconciliación de familias, protección de negocios.... pero sobre todo muchas conversiones.







    DEVOCIÓN AL DIVINO NIÑO JESÚS

    Por el Padre Jordi Rivero


    Una de las devociones mas hermosas y extensas de los Colombianos es la del Niño Jesús, honrado bajo el título del Divino Niño. La confianza puesta en Jesús se fundamenta en Sus propias palabras:


    Y todo lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Juan 14,13

    La devoción al Divino Niño es providencial, es luz para un mundo que desprecia la vida humana y en que tantos niños son abortados o abandonados. ¡Cuánto glorifica a Dios que reconozcamos que El nos envió a Su único Hijo!. El se hizo un niño pequeñito, igual que nosotros en todo menos en el pecado.

    Mientras el mundo apuesta por el poder de las armas y del dinero, que es la ley del más fuerte, Jesús nos enseña que el reinará por el amor cuando nos hagamos niños guiados por Su Padre Celestial. Nos pide una profunda conversión de corazón:

    Yo os aseguro: si no cambiáis y os hacéis como los niños, no entraréis en el Reino de los Cielos. Mateo 18,3

    Vemos entonces que el objetivo primario de la devoción al Divino Niño ha de ser nuestra propia transformación para ser cada vez más como Jesús, en todo hijos dóciles y obedientes al Padre. Así propiciamos su Reino.

    YO REINARE

    El es el Camino, la Verdad y la Vida. El y solo El renueva nuestros corazones para que seamos también nosotros hijos del Padre. Esta devoción se hace en la misma fe que nos mueve a rezar en el Padre Nuestro: "Venga Tu Reino".




    TESTIMONIO



    Comienza la devoción al Divino Niño en Colombia en el año 1907, primero entre los carmelitas y después en la Comunidad Salesiana. Fueron tantos los favores concedidos que los devotos agradecidos propagaron la devoción por todas partes. Citamos el testimonio del milagro del 1915, reconocido por el obispo:

    Mi hija María de 18 años venía padeciendo terribles dolores de reumatismo. Eran tan grandes los dolores que padecía y tan devastadora la inmovilidad que el reumatismo le estaba produciendo, que viéndola ya en peligro de muerte llamamos al sacerdote que la confesó y le administró el viático y la extremaunción.

    No podía hacer el menor movimiento de pies o de manos sin sentir agudísimos dolores. Los medicamentos de los médicos no le producían ninguna mejoría. Uno de los mejores médicos de la ciudad venía cada día a visitarla, pero los ataques reumáticos eran cada día más fuertes y le daban unas convulsiones que la dejaban medio muerta.

    El 10 de noviembre del año pasado cuando en uno de los terribles ataques creí que se moría, al ver que recobraba otra vez el habla, se me ocurrió una idea: corrí a mi habitación y me traje una imagencita del Divino Niño que nosotros veneramos con mucho cariño, y acercándome a la enferma le dije: "Hija, Nuestro Señor hizo la promesa de que si le pedimos por los méritos de su infancia, nuestra oración será escuchada. Pidámosle por los méritos de sus 12 primeros años de vida, si te conviene para la salud del alma, te conceda la salud del cuerpo. Dále un beso a la imagen del Divino Niño y la colocamos luego junto a los pies que tanto te duelen".

    Ella besó amorosamente al queridísimo Niño Jesús y luego colocamos la imagen en lecho, junto a la enferma y rezamos con toda fe.

    Pasada una hora, de pronto mi hija gritó entusiasmada: "Papá, papá, estoy curada". Y para demostrarme que si era verdad, movía los brazos y los pies en todas direcciones sin sentir el menor dolor (siendo que hasta hacia unos minutos al menor movimiento de un brazo o de un pie daba un grito de dolor). Estaba totalmente curada.

    Pronto nos reunimos todos los familiares y emocionados dimos gracias al Milagroso Niño Jesús que hace tales maravillas. Después de once meses mi hija se encuentra muy robusta y sin el más mínimo dolor de reumatismo y recomendamos a las personas necesitadas a que en cualquier angustia, dolor o necesidad invoquen con toda confianza a l Niño Jesús que tanto goza ayudando a los necesitados. El Señor Obispo que nos honra con su amistad y que había venido varias veces a visitar a la enferma, atestigua también este milagro que los médicos no han logrado explicar.

    Certificamos que esta declaración es verdadera, firmado: Heladio, Obispo de Cali. 


    Firmado, con inmensa gratitud al Niño Jesús: Manuel Sinisterra. Cali 1916.


     

    El Divino Niño Jesús en la "I.E. Los Jazmines del Naranjal" 


    La imagen del Divino Niño Jesús es donada por una madre de familia, quien en agradecimiento por el favor concedido en favor de su joven hijo. Decide ofrecerlo a la "I.E. Los Jazmnes del Naranjal" para que el Divino Niño Jesús, que se encuentra en compañía de los jóvenes estudiantes, los ampare en todas sus necesidades y problemas que se les presente y que reciban todo el amor que el Divino Salvador pueda ofrecerles.






    ORACIONES AL DIVINO NIÑO JESÚS



    Oración al Niño Jesús para verse libre de peligros.




    Señor Dios, rey Omnipotente: en tus manos están puestas todas las cosas. Si quieres salvar a tu pueblo nadie puede resistir a tu voluntad. Tú hiciste el cielo y la Tierra y todo cuanto en ellos se contiene. Tú eres el dueño de todas las cosas. ¿Quién podrá pues resistir a tu Majestad? Señor Dios de nuestros padres: ten misericordia de tu pueblo porque los enemigos del alma quieren perdernos y las dificultades que se nos presentan son muy grandes, tú has dicho: "Pedid y se os dará. El que pide recibe. Pero pedid con fe". Escucha pues nuestras oraciones. Perdona nuestras culpas. Aleja de nosotros los castigos que merecemos y haz que nuestro llanto se convierta en alegría, para que viviendo alabemos tu Santo Nombre y continuemos alabándolo eternamente en el cielo. Amén.



    Súplica para tiempos difíciles


     
    Divino Niño Jesús:
    Tengo mil dificultades: ayúdame.
    De los enemigos del alma: sálvame.
    En mis desaciertos: ilumíname.
    En mis dudas y penas: confórtame.
    En mis soledades: acompáñame.
    En mis enfermedades: fortaléceme.
    Cuando me desprecien: anímame.
    En las tentaciones: defiéndeme.
    En las horas difíciles: consuélame.
    Con tu corazón paternal: ámame.
    Con tu inmenso poder: protégeme.
    Y en tus brazos al expirar: recíbeme. Amén.



    Plegaria para obtener serenidad.



    Niño Jesús: Tú eres el Rey de la Paz, 
    ayúdame a aceptar sin amarguras las cosas que no puedo cambiar.
    Tú eres la fortaleza del cristiano; 
    dame valor para transformar aquello que en mí debe mejorar.
    Tú eres la sabiduría eterna; 
    enséñame en cada instante cómo debo obrar para agradar más a Dios y
     hacer mayor bien a las demás personas. 
    Te lo suplico, 
    por los méritos de tu infancia a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos. 
    Amén.



    Un minuto con el Niño Jesús


    Bendíceme, Niño Jesús y ruego por mí sin cesar.
    Aleja de mi hoy y siempre el pecado.
    Si tropiezo, tiende tu mano hacia mí.
    Si cien veces caigo, cien veces levántame.
    Si yo te olvido, tú no te olvides de mí.
    Si me dejas Niño, ¿Qué será de mí?




    En los peligros del mundo asísteme.
    Quiero vivir y morir bajo tu manto..
    Quiero que mi vida te haga sonreír.
    Mírame con compasión, no me dejes Jesús mío.
    Y, al fin, sal a recibirme y llévame junto a ti.
    Tu bendición me acompañe hoy y siempre.

    Amén.

    Aleluya.

    (Gloria al Padre).





    Rosario del Divino Niño Jesús 








    El Rosario del Divino Niño Jesús

    Los 12 misterios













      Gracias por tu visita...