viernes, 22 de junio de 2018

3ro. Cisma de Oriente y Occidente



Cisma


  1. División o separación que se produce en el seno de una organización (un partido político, una iglesia, etc.) o de un movimiento cultural, cuando algunos de los individuos que forman parte de ella la abandonan porque no están de acuerdo con la ideología o doctrina dominante en el seno de dicha organización o movimiento. Ejem: "El cisma de Oriente supuso la división entre la Iglesia griega y la romana"
  2. Doctrina que profesan o defienden los que abandonan una organización o un movimiento, especialmente una iglesia, porque no están de acuerdo con la ideología o doctrina dominante.
  3. Desacuerdo o discordia en una colectividad a causa de las diferencias de opinión entre sus miembros.

 

El Imperio Bizantino





La historia de Bizancio, “los últimos romanos”, no es ni la mejor ni la más documentada y existen muchas sombras, posiblemente mucha de la documentación propia fue destruida tras los saqueos cruzados y finalmente tras la invasión otomana de 1422.

 


El imperio Bizantino en su época de explendor

La Ciudad de Constantinopla

 

El Cisma de Oriente


La Basílica de Santa Sofia (Constantinopla) y la Basílica de San Pedro (Roma) 


Que sucedio...

  • Las causas que llevaron a la ruptura definitiva de las iglesias cristianas, la de occidente o romana católica, y la de oriente ortodoxa griega ya venía de siglos atrás con sus desavenencias.
  • En el año 476 tras la caída del imperio romano de occidente, el emperador del imperio romano de oriente quiso que la sede papal se instalara en Constantinopla (capital del imperio de oriente) a lo que el Papa se negó aludiendo que Pedro había muerto y estaba sepultado en Roma y ahí sería donde estaría la sede papal.
  • Roma reconoció al imperio bizantino, y Bizancio se comprometió a defender a los estados pontificios de sus enemigos.
  • Bizancio no pudo defender al papado, entre otras cosas por la lejanía entre Bizancio y Roma. Poco a poco se fueron alejando más.
  • La crisis de las imágenes, o iconoclasta del 726 también supuso otro gran problema controversia y alejamiento entre el emperador León Isaura y el Papa Gregorio III.
  • Focio patriarca de Constantinopla en el 867 como desenlace de un conflicto interno con Ignacio, al que apoyaba Roma. Excomulga al Papa Nicolás I acusó a la iglesia romana de herética (filioque) y pidió al emperador Luis el Germánico que lo destituyera.
  • La causa principal y que desataría el cisma fue la coronación de Sergio IV como nuevo Papa, este envía su profesión de fe a Constantinopla mas la filioque.
  • El patriarca lo rechazó y ordeno no nombrar el nombre del pontífice en la misa.
  • En el 1043 es nombrado nuevo patriarca Miguel Celulario, este clausuró iglesias romanas en Constantinopla y exigió a Roma que renunciara a sus prácticas que diferenciaban con las de Bizancio.
  • Roma se opuso, León IX mandó una legación a Constantinopla.
  • La iglesia Bizantina hizo frente común con Celulario y hubo disturbios populares contra la legación.
  • La legación excomulgo al patriarca, y el patriarca a la legación y al quien la enviaba. 
  • Rotura de relaciones entre Roma y Constantinopla.
  • Cisma.


El imperio Bizantino durante el Cisma de 1054


En la actualidad



El Patriarca de Constantinopla en la asunción del Papa Francisco


El papa Francisco y el patriarca ortodoxo de Constantinopla, Bartolomé, en una imagen de mayo de 2014 en la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén.



El papa Francisco y el patriarca ecuménico Bartolomé I desearon la unificación de sus respectivas iglesias y con los demás cristianos.

 

El Cisma de Occidente

 

  • Antes de la muerte del Papa, Gregorio XI, acaecida en el año 1378, la sede papal que había sido establecida en Aviñón se trasladó a Roma. A la muerte de dicho Papa, se presentó el problema de la elección de su sucesor.
  • Estaba en juego la futura residencia de la sede pontificia en Aviñón o en Roma, reflejo de un conflicto que mantenían los cardenales franceses e italianos.
  • Reunidos los dieciséis cardenales en el Cónclave, y ante el reclamo del pueblo romano, eligieron a un Papa italiano, más precisamente napolitano, Bartolomeo Prignano, de grandes dotes morales, que asumió como Urbano VI, habiendo sido arzobispo de Bari, ciudad ubicada en la costa del mar Adriático.
  • Sin embargo, un grupo de cardenales, los diez franceses que integraban el Cónclave, se opuso a esa designación, que consideró había sido influida por las manifestaciones populares en Roma, y nombró como Papa a Roberto de Ginebra, quien fue denominado Clemente VII. Urbano VI, a partir de su asunción había cambiado notablemente su actitud, y se mostraba inflexible y duro.
  • Los franceses optaron por aceptar la autoridad de Clemente VII, que, no querido en Italia, se trasladó a la antigua sede de Aviñón. También contó con el apoyo de Escocia y España.
  • Los ingleses, italianos, alemanes y el pueblo de Flandes, aceptaron a Urbano VI.
  • El sucesor de Urbano VI, fue Bonifacio IX, quien ocupó el cargo entre los años 1389 y 1404, y el de éste, Gregorio XII (1406-1415). El de Clemente VII, fue Pedro de Luna, que tomó el nombre de Benedicto XIII. No gozó de popularidad, al extremo que Carlos V, le quitó autoridad.
  • La situación era insostenible. La autoridad de la cristiandad dividida, ponía dudas acerca de cuál era la legítima, y se imponía una solución al problema. La Universidad de París, estableció tres formas de poner fin a la engorrosa situación: La primera consistía en que ambos Papas abdicaran, la segunda, que se reuniera un Concilio y decidiera definitivamente la cuestión, y la tercera, la designación de un árbitro con acuerdo de partes. 



  • Para poner fin a este conflicto, y aceptando la segunda solución, se reunió el Concilio de Pisa, que inició sus actividades el 25 de marzo de 1409, donde ambos Papas fueron acusados por los canonistas Zabarella y Pedro de Ancarano, y depuestos, el día 5 de junio.
  • Para la elección del nuevo Papa, había veinticuatro cardenales presentes, que se reunieron en concilio, resultando elegido, Pedro Philargés un docente franciscano, que asumió como Alejandro V. A partir de entonces, a los dos Papas en disputa, que no aceptaron la decisión del concilio, se les sumó el Papa de Pisa.
  • A la muerte de Alejandro V, acaecida el 17 de mayo de 1410, fue designado como su sucesor, Baltasar Cossa, quien asumió como Juan XXIII.
  • Ante la imposibilidad de resolver el problema desde el seno mismo de la iglesia, se pidió ayuda al emperador romano, Segismundo, quien organizó un concilio ecuménico que se reunió el 1 de noviembre de 1414, en la ciudad de Constanza, que declaró su autoridad por sobre la del papado.
  • Segismundo y Juan XXIII protagonizaron una contienda que terminó con la huida del Papa, que una vez capturado terminó en prisión el 29 de mayo de 1415.
  • Gregorio XII, renunció, y se depuso a Benedicto XIII, el 26 de julio de 1417, acusado de hereje, el último de los tres Papas que continuaba en el mando.
  • El desenlace definitivo se produjo el 11 de noviembre de 1417, cuando fue elegido como único Papa, Odo Colonna, a partir de entonces, Martín V, quien se mantuvo como jefe supremo de la Iglesia Católica hasta 1431.


Papas de Aviñon y Papas de Roma



Europa entre 1378 y 1471


 Bendiciones...

lunes, 28 de mayo de 2018

3ro. La lucha de las Investiduras



O "Querella de las investiduras" entre el 1,073 y el 1,122.












 La querella de las investiduras 

 
  • La lucha de las Investiduras consistió en el enfrentamiento entre papas y reyes entre el 1073 y el 1122, fecha que fija su fin en virtud del Concordato de Worms.
  • Fue desencadenado por el Papa Gregorio VII y el Emperador del Sacro Impero Romano Germánico, Enrique IV, en donde ambos se disputaron la supremacía del poder.
  • En el año 1075, el recientemente nombrado Papa, el monje Hildebrando devenido en Gregorio VII, emite un Dictatus Papae de características rígidas en el que, a través de 27 puntos, expone el papel que debe regir la iglesia respecto al poder temporal.
  • En éste determina la absoluta supremacía del Papa, ubicándose por encima de los clérigos, obispos, fieles e iglesia, ya sean éstas locales o nacionales. Su autoridad está por encima de la de los concilios.
 
  • Sólo el Papa tiene el poder de nombrar obispos, como así también emperadores y príncipes, quienes le deben sometimiento. Asimismo, expone la infalibilidad de la Iglesia, esto es, “la iglesia no erró ni errará jamás”.
  • Asimismo, se manifiesta expresamente en contra de la simonía, venta de cargos eclesiásticos y el nicolaismo, vida no célibe de los clérigos, voto de castidad que se mantiene en la actualidad dentro de la iglesia católica.
  • La querella se expresó en el deseo de obtener la autoridad imperial por encima de los reyes, hecho que molestó al emperador Enrique IV quien no estaba dispuesto a ceder su poder, actitud que demostró al no modificar en nada sus prácticas frecuentes: siguió nombrando obispos en Alemania, más aún, nombró arzobispos en Milán, territorio que había rechazado de lleno las nuevas directivas papales.
  • La respuesta por parte de Gregorio VII fue al comienzo, un claro llamado de atención hacia la desobediencia. Por su parte, el Emperador convocó a un conjunto de obispos en Worms en 1076 quienes lo apoyaron, negándose a reconocer las nuevas directrices.

CASTILLO DE CANOSSA

  •  El resultado fue la excomunión del Emperador y de quienes lo acompañaban, destituyéndolo de la corona imperial quien, ante la posibilidad de perder el favor de sus súbditos como así también la bendición de la fe, pidió perdón al Papa, evento que se conoce como el “Paseo de Canossa”, en virtud al viaje que hace Enrique IV al castillo de Canossa en donde se encontraba Gregorio VII.
  • La querella se reaviva cuando, al regresar el emperador a Alemania, se encuentra con que un grupo de partidarios de su cuñado Roberto de Suabia, lo habían promulgado emperador. La reacción de Enrique fue, nuevamente, convocar un grupo de prelados en Brixten, desposeyendo a Gregorio VII y nombrando en su lugar al antipapa, Clemente III.
  • El papa, en tales circunstancias, confirmó a Roberto de Suabia y pidió ayuda al normando Roberto Guiscardo, quien se lanzó contra Roma. El resultado fue un conflicto sangriento con intervención popular en el que perecieron civiles.
  • Gregorio VII , escoltado por Guisardo, huyó a Salerno en donde este le ofreció asilo hasta su muerte, un año más tarde, en el 1085. Sucedido primero por Víctor III y luego por Urbano II, la Querella de las Investiduras se mantuvo hasta la llegada del Papa Calixto II, quien firmó el Concordato de Worms en 1122 confirmado por el Concilio de Letrán.
  • Se estableció un acuerdo entre la Iglesia y el Imperio a través del cual la primera se reservaba el poder de las consagraciones religiosas, en tanto que al poder imperial correspondía la investidura temporal y los derechos de alquiler de tierras. Asimismo, el emperador tenía el poder de asistir a la elección de cargos eclesiásticos y utilizar su voto cuando la mayoría no fuese suficiente.


Conclusión

 

jueves, 24 de mayo de 2018

3ro. San Francisco de Asis y Santo Domingo de Guzman


San Francisco de Asís, nació en 1181 ó 1182 y murió el 3 de Octubre de 1226; fundador de la Orden de los Frailes Menores, mejor conocida como la Orden Franciscana

Lugar de nacimiento: Asís, Italia
Fallecimiento: 3 de octubre de 1226, Asís, Italia
Nombre: Giovanni di Pietro Bernardone
Canonización: 16 de julio de 1228, en Asís, por el papa Gregorio IX
Festividad: 4 de octubre; 17 de septiembre Impresión de los Sacros Estigmas a San Francisco
Principal Santuario: Basílica de San Francisco de Asís (Italia)

Santo Domingo de Guzmán, nació en 1170 y murió el 6 Agosto de 1221, fundador de la Orden de Frailes Predicadores (1216), mejor conocida como la Orden de los Frailes Dominicos. Nació en Caleruega, España.

      Fecha de nacimiento: 8 de agosto de 1170, Caleruega, España
      Fallecimiento: 6 de agosto de 1221, Bolonia, Italia
      Nombre: Domingo de Guzmán Garcés
      Festividad: 4 de agosto Vetus ordo; 8 de agosto Novus ordo
      Canonización: 1234 por el papa Gregorio IX



        San Francisco de Asis
      Santo Domingo de Guzman

       


      • San Francisco de Asís y Santo Domingo de Guzmán, renovaron con un gran carácter evangélico a la Iglesia de su tiempo. A San Francisco de Asís, se le considera como un auténtico “gigante” de la santidad, que sigue fascinando a muchísimas personas de toda edad y toda religión, y representa el “imagen viva” de Jesús.
      • En la vida de estos personajes siempre van juntos el amor al Señor y al prójimo, la búsqueda de la gloria de Dios y de la salvación de las almas. 
      • Cuenta la historia que ambos santos tenían sus sueños, su vida de contemplación, y obras piadosas, por ejemplo, San Francisco, en la iglesia de San Damián, en tres ocasiones el Cristo en la cruz cobró vida, y le dijo “Ve, Francisco, y repara mi Iglesia en ruinas”.
      • El Sumo Pontífice Inocencio III, dicen que en un sueño vio que el edificio de la Iglesia estaba ladeándose y con peligro de venirse abajo y que llegaban dos hombres, Santo Domingo y San Francisco, y le ponían el hombro y lo volvían a levantar.
      • Cuentan las antiguas tradiciones que Santo Domingo vio en sueños que la ira de Dios iba a enviar castigos sobre el mundo, pero que la Virgen Santísima señalaba a dos hombres que con sus obras iban a interceder ante Dios y lo calmaban.
      • El uno era Domingo y el otro era un desconocido, vestido casi como un pordiosero. Y al día siguiente estando orando en el templo vio llegar al que vestía como un mendigo, y era nada menos que San Francisco de Asís. 

       


      • Nuestro santo lo abrazó y le dijo: "Los dos tenemos que trabajar muy unidos, para conseguir el Reino de Dios". Y desde hace siglos ha existido la bella costumbre de que cada año, el día de la fiesta de San Francisco, los Padres dominicos van a los conventos de los franciscanos y celebran con ellos muy fraternalmente la fiesta, y el día de la fiesta de Santo Domingo, los padres franciscanos van a los conventos de los dominicos y hacen juntos una alegre celebración de buenos hermanos.

      San Francisco de Asis



      Santo Domingo de Guzman

      Bendiciones...

      lunes, 14 de mayo de 2018

      3ro. Las Cruzadas






      LAS CRUZADAS






      Las cruzadas. En general, se denomina como Cruzadas a la serie de campañas, comúnmente militares, que a partir del siglo XI se emprendieron desde el Occidente cristiano contra los musulmanes para la recuperación de Tierra Santa. Estas campañas se extendieron hasta el siglo XIII y se caracterizaban por la bendición que les concedió la Iglesia, otorgando a los particulares indulgencias espirituales y privilegios temporales a los combatientes..
      El origen de las Cruzadas.

      La I Cruzada fue predicada por el Papa Urbano II en el Concilio de Clermont (1095), tras la conquista de Jerusalén por los turcos seljúcidas (1076) y las peticiones de ayuda del emperador bizantino Alejo I Comneno. Aparte de la recuperación de los Santos Lugares, era un medio de desviar la guerra entre los señores cristianos hacia una causa justa que pudiera ser común a todos ellos, la lucha contra el infiel.
      El éxito de esta iniciativa y su conversión en un fenómeno histórico que se extenderá durante dos siglos, se deberá tanto a aspectos de la vida económica y social de los siglos XI al XIII, como a cuestiones políticas y religiosas, en las que intervendrán una gran variedad de agentes:
      a. Como la difícil situación de las masas populares de Europa occidental.
      b. El ambiente religioso, que hacía de la peregrinación a Jerusalén el cumplimiento del supremo destino religioso de los fieles.
      c. Los intereses comerciales de las ciudades del norte de Italia que participaban en estas expediciones y que encontraron en las cruzadas su oportunidad de intensificar sus relaciones comerciales con el mediterráneo oriental, convirtiéndose en las grandes beneficiarias del proceso.

      Dos corrientes coinciden en las Cruzadas. 
      a. La idea de una ruta espiritual que enlaza la cruzada, con la vieja costumbre penitencial de la peregrinación. 
      b. Intentar alcanzar la Jerusalén celestial por vía de la Jerusalén terrestre. 
      Para el cristiano del siglo XI resultaban prácticamente inseparables. Sobre todo para las masas populares que anhelaban la salvación de sus almas.
       
       

        Las cruzadas

        Dentro de la historia, las cruzadas fueron una serie de expediciones militares (1096-1291), organizadas por los caballeros de la cristiandad occidental, bajo la dirección de la Santa Sede, con el fin de expulsar a los musulmanes de los Santos Lugares.


        La Primera Cruzada (1095/96 - 1099). Urbano II, a través de su llamamiento en el Concilio de Clairmont (1095), logró poner en marcha ls cruzadas bajo la dirección de la Iglesia. Además, los que se encontraban en el discurso de Urbano II, se sintieron conmovidos. Urbano II distribuyó unas cruces de paño rojo a los cientos de caballeros para que se las pusieran en la espalda, o sobre la parte de la armadura que resguardaba la cabeza y el rostro. Por este hecho se les llamó precisamente "los cruzados" y durante los meses siguientes Urbano II viajó a Francia para organizar la expedición.

        Los jefes y soldados de la Primera Cruzada eran en su mayoría franceses, cada capitán comandaba su propio ejército. Se tomó el acuerdo de que todas las fuerzas militares se encontrarían en las cercanías de Constantinopla en 1099 y allí empezarían las operaciones contra los turcos. 

        Los que tomaron parte en la Primera Cruzada fueron Godofredo de Bouillon, Bohemundo de Tarento y el conde Raimundo IV de Tolosa, al mando de las fuerzas lorenesas, normandas y provenzales, respectivamente. El fin de esta cruzada fue en 1099 y sus resultados fueron la toma de Nicea (1097), Antioquia (1098) y Jerusalén (1099). Se crearon los reinos de Jerusalén y establecimientos latinos en la costa asiática.
         
        La Segunda Cruzada (1147-1149). En Europa, las noticias de la caída de Edesa produjeron una alarma inmediata, especialmente entre los dirigentes de la Iglesia. El Islam estaba dispuesto a expulsar a los cristianos de Tierra Santa. El Papa Eugenio II confió en una segunda cruzada al más importante clérigo de la Iglesia de esa época, San Bernardo de Claraval. Fue dirigida por Luis VII de Francia y Conrado III de Alemania y se retiró después del fracaso del asalto a Damasco en el 1148. En los treinta años que siguieron al fracaso de la Segunda Cruzada, Tierra Santa sufrió una total y amenazadora transformación. Por primera vez, los musulmanes se unieron en un gran ejercito contra sus invasores. Las campanas de las iglesias fueron fundidas y los suelos y paredes de la mezquita de Omar purificados con agua de rosas. 

        La Tercera Cruzada (1189-92). Urbano III muere y le sucede Gregorio VII. Esta cruzada es consecuencia de la derrota de Hattín y la toma de Jerusalén en 1187 por Saladino. Fue organizada por Felipe Augusto II de Francia, Ricardo I Corazón de León de Inglaterra y Federico I Barbarroja de Alemania. Este último murió en Silicia en 1190; Corazón de León tomó Chipre en 1191 y luego con Felipe Augusto II toman Acre en 1191. Ricardo estableció una tregua de tres años con Saladino. El poder del Islam bajo Saladino parecía insuperable. Saladino muere y los musulmanes se sintieron desvalidos.
         
        La Cuarta Cruzada (1202-04). Inspirada por Inocencio III, el Papa en 1198. Se compone predominantemente de franceses, destacando Bonifacio de Montferrato y Teobaldo de Champaña. Debido a la intervención veneciana, tuvo como consecuencia la fundación del Imperio Latino de Constantinopla en 1204. Los cruzados sólo podían obtener los barcos en Venecia, Pisa o Génova, ciudades que eran poderosísimas e importantes centros culturales y comerciales. Hacia 1205, el Imperio Latino alcanzó su mayor extensión. Bonifacio resultó muerto en una batalla contra los búlgaros. La fragilidad del Imperio Latino era evidente.
         
        La Cruzada de los Niños (1212). Miles de niños se concentraron en Francia y en el Oeste de Alemania e iniciaron una penosa marcha con intención de llegar a Tierra Santa y reconquistar Jerusalén. Consiguieron alcanzar Marsella y puertos del sur de Europa. Pocos fueron los sobrevivientes de esta cruzada. 


         
        La Quinta Cruzada (1217-1221). Proclamada por Inocencio III. Intervienen en esta: Juan de Brienne, que era el rey titular de Jerusalén y Andrés II de Hungría. Después de ser derrotados ante el monte Tabor, los cruzados pasaron a Egipto y ocuparon por un tiempo Dalmietta. Los cruzados esperaban conquistar Egipto pero no triunfaron, porque el sultán los amenazó inundando las zonas rivereñas del bajo Nilo y pidieron la paz.
         
        La Sexta Cruzada (1228-1233). Fue una cruzada imperial, organizada por el excomulgado Federico II de Alemania y por medios diplomáticos que consistían en el Tratado de Jaffa (firmado también por el Sultán y Federico II), logró la recuperación de Jerusalén, Belén y Nazareth.
         
        La Séptima Cruzada (1248). La atención de Federico se centró en el conflicto con el Papado. Esta cruzada fue muy parecida a la Quinta Cruzada, preparada con el mismo criterio, con parecida ignorancia y culminada con igual desastre. Fue la respuesta a la derrota de Gaza en 1244. San Luis, mal aconsejado, dirigió sus fuerzas contra el Cairo, pero fueron cercados y vencidos en Mansurah.
         
        La Octava Cruzada (1270). Dirigida por San Luis en contra de Túnez. Los cruzados desembarcaron en el norte de África y fueron bloqueados en Cartago. Les faltó agua y una peste se cernía sobre el ejército. Concluye con la muerte de San Luis.
        Las Cruzadas fueron suspendidas a partir de la caída de Acre en el año de 1291 aunque todavía se predicaron algunas. Cabe destacar que las dos ultimas cruzadas fueron una iniciativa personal de Luis IX de Francia.

          




        ¿Cual fue el logro de las cruzadas?

        En definitiva las cruzadas fueron un fracaso. Lo fueron, efectivamente, en cuanto al móvil que las produjo, pero lograron cosas mucho mas importantes que la captura de Tierra Santa. Unieron a los hombres de Europa en una causa común, en una época que la gente aplicaba sus energías en matarse unos a otros.
        El viaje y el contacto con los demás fueron una fuerza civilizadora y educativa que cambio la tendencia de los espíritus. Y el comercio que se puso en movimiento para proveer a lo caballeros guerreros y para traer del oriente las cosas que los cruzados aprendieron a usar allí fue una de las fuerzas primordiales que contribuyeron a crear el mundo de hoy. Todo eso, desde luego, habría sucedido tarde o temprano, pero las cruzadas lo precipitaron, y por eso, aunque el precio de esas expediciones, en punto a sangre y a dinero, fue muy alto, no se debe considerar que se perdió.




         

        lunes, 30 de abril de 2018

        Principios de la Doctrina Social de la Iglesia


        Los principios de la Doctrina Social de la Iglesia 


         

        Veamos algunos principios:


        EL PRINCIPIO DEL BIEN COMUN 
        •  Se entiende por bien Común “al conjunto de condiciones de vida social que hacen posible a las personas el logro más pleno y fácil de la propia perfección” (GS 26). 
        • Una sociedad que quiere estar al servicio del ser humano pone como meta el bien común. 
        • Por el se respeta y se promueve integralmente a la persona humana. 
        • Es un deber de todos los miembros de una sociedad ya que todos tienen derecho a gozar de las condiciones de vida que resultan de su búsqueda, y principalmente, corresponde al Estado velar por garantizar su pleno desarrollo armonizando los diversos intereses de los grupos y de los individuos.

        PRINCIPIO DE SUBSIDIARIEDAD 
        •  De acuerdo a este principio todas las sociedades de orden superior, deben ponerse en actitud de ayuda (subsidium), de apoyo, de promoción y de desarrollo respecto de sociedad menores y más necesitadas.
        • En síntesis, supone respecto por las personas, la familia, las asociaciones y las organizaciones intermedias y exige ayuda por parte del Estado para protegerlas y potenciar su actividad en la sociedad. 



        PRINCIPIO DE PARTICIPACION
        •  La participación en la vida democrática es fundamental e ineludible para el católico, quien debe saber que esta no se limita a algún sector particular de la vida social sino que se extiende a todos los ámbitos donde se desarrolla el ser humano. 
        • Por la participación el católico está llamado a ofrecer la visión completa del mundo que le ha legado Jesucristo, he intentar con fuerte empeño moral que la gestión de la vida pública sea honesta y orientada al bien común. 

        EL DESTINO UNIVERSAL DE LOS BIENES
        • El principio del uso común de los bienes es el principio de todo ordenamiento ético- social y, de la doctrina social cristiana ya que todo lo que es un bien es un acto mismo de Dios que ha creado al mundo y al hombre. 
        • Los bienes creados deben llegar a todos, con justicia y caridad. 
        • Afecta también al derecho de propiedad ya que la D.S.I. nunca ha aceptado el derecho a la propiedad privada como absoluto y exhorta a reconocer la función social de cualquier forma de posesión privada. 
        • Exige una opción preferencial por los pobres. 
        • Por el respeto a este principio sabemos que la persona no puede prescindir de las condiciones básicas para su existencia y que toda situación de marginación y miseria no nos puede ser ajena, 

        PRINCIPIO DE SOLIDARIDAD 
        • Muestra como ninguno la necesidad de reconocer la interdependencia entre los hombres y los pueblos. 
        • Esta interdependencia no nos hace indiferente frente a las desigualdades sociales y nos impulsa a buscar una igualdad ético-social. 
        • La solidaridad no es solo un sentimiento es una verdadera virtud moral.

        domingo, 22 de abril de 2018

        Documento de Aparecida




        LA V CONFERENCIA GENERAL DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO Y DEL CARIBE, O CONFERENCIA DE APARECIDA



        Estado de Sao Pablo

        Fue inaugurada por el Papa Benedicto XVI, en la ciudadd de Aparecida del Norte, ubicada en el interior del estado de Sao Paulo, donde se halla la Basilica de Nuestra Señora de Aparecida, la segunda mas grande basílica del mudo. Republica del Brazil. Se inicio el 13 de mayo y finalizó el 31 de mayo de 2007.

        El tema de la Quinta Conferencia fue: "Discípulos y Misioneros de Jesucristo, para que nuestros pueblos tengan en Él vida", inspirado en un pasaje del Evangelio de Juan que narra "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida" (Jn 14,6).

        La Conferencia fue convocada por el Papa Juan Pablo II y concretada por Benedicto XVI. Fue organizada por el Consejo Episcopal Latinoamericano, con la orientación de la Pontificia Comisión para América Latina. El reglamento de la Quinta Conferencia fue aprobado el 8 de abril de 2006.

        Las otras cuatro conferencias fueron:
        1. Río de Janeiro, Brasil (25 de julio al 4 de agosto de 1955),
        2. Medellín, Colombia (28 de agosto al 6 de septiembre de 1968),
        3. Puebla, México (27 de enero al 13 de febrero de 1979), y
        4. Santo Domingo, República Dominicana (12 de octubre – 28 de octubre de 1992), coincidiendo esta última con la celebración de los quinientos años de presencia del evangelio en América.






        Conoce la historia de la Nuestra Señora de Aparecida...

         

        Una Virgen Aparecida


         



          EL DOCUMENTO DE APARECIDA



        Es fruto del la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, quienes estuvieron reunidos el mes de mayo de 2007 en Aparecida Brasil.

        El Papa Benedicto ha autorizado su publicación (29 junio 2007). Es asumido por todos los obispos, quienes son los primeros responsables de la Evangelización es las respectivas diócesis. Los sacerdotes son los colaboradores de los obispos en esta tarea cuidar del pueblo de Dios en las parroquias. En las parroquias, con sus distintos miembros: agentes de pastoral, catequistas, animadores de comunidades, grupos apostólicos, movimientos… se concretiza en aquellos aspectos que sean más urgentes.

        Por tanto, el Documento final de Aparecida es presentado para todos los fieles, para que se sientan parte de esta gran tarea de la Iglesia en la Evangelización.

        El Documento de Aparecida se sitúa en continuidad con las precedentes Conferencias Generales de Río de Janeiro, Medellín, Puebla y Santo Domingo.



        ESTRUCTURA DEL DOCUMENTO


        1. Introducción
        2. Primera Parte: La vida de nuestro pueblos hoy
        3. Segunda Parte: La vida de Jesucristo en los discípulos misioneros
        4. Tercera Parte: La vida de Jesucristo para nuestro pueblos

        El Documento en su edición impresa viene precedido por unas breves palabras del Papa Benedicto XVI donde resume su presencia en la Conferencia como una muestra de solicitud por ayudar a los pueblos de América a ser discípulos y misioneros de Jesucristo, para que en Él tengan vida.

        Espera que este Documento sea luz y aliento para una fecunda labor pastoral y evangelizadora en los años venideros.

        En el Documentos se encuentran palabras que exhortan a dar prioridad a la Eucaristía y a la santificación del Día del Señor y expresan el anhelo de reforzar la formación cristiana de los fieles en general. Esto prepara realizar la “Misión Continental”.




        El cuidado de la ecologia y del medio ambiente en Aparecida



        Documento de Aparecida: Biodiversidad, Ecología, Amazonia y Antártida:

        América Latina es uno de los continentes con la mayor biodiversidad y socio diversidad. Estas sociedades tienen amplios conocimientos sobre el uso de los recursos naturales de una manera sostenible, pero últimamente se están viendo afectados por compañías que se aprovechan de estos conocimientos para sacar provecho y se ven afectados económicamente debido a que estas empresas explotan de una manera desmedida estos recursos dejando a los pobladores sin nada.

        La tierra y el agua se esta tratando como si fuera una mercancía sin tomar en cuenta la opinión de los pobladores que dependen de ella. Incluso Benedicto XVI en Brasil, llamo la atención sobre la “devastación de los bosques y la dignidad humana” y pidió una mayor acción de los jóvenes para detener esta situación.

        Además el problema no solo es la Amazonia, este problema también se desplaza a la Antártida. Últimamente la flora y fauna de esta zona se ha visto afectada por el deshielo del Ártico, este deshielo ha sido provocado por el calentamiento global, producto del hombre el cual ha hecho que la capa de ozono se deteriore y los rayos ultravioletas reboten en la tierra pero no salgan, provocando un aumento en la temperatura.

        Documento de Aparecida. La buena nueva del destino universal de los bienes y la ecología:

        Dios creo la tierra y el universo como muestra de su bondad dejándolo como nuestro espacio para vivir y convivir con los demás. Dios nos dio la tierra para que la cuidemos y conservemos para todos. Pero el hombre en ves de hacer esto la destruye y la daña explotándola, rompiendo el equilibrio con la naturaleza.

        La mejor forma de evitar esto es buscar una forma de desarrollo que sea sostenible y no dañe al ecosistema, ya que esta tierra no es solo nuestra en este mismo momento sino también le pertenece a las futuras generaciones que vengan en el futuro para que ellos también vivan de ella. Todo esto se debe de lograr respetando a la tierra, la humanidad y a la persona misma.

        Documento de Aparecida: El cuidado del Medio Ambiente:


        Como cristianos, nuestro deber es cuidar y conservar la creación de Dios viviendo en comunión con toda la creación haciendo uso de ella con cuidado y respeto, Jesús sabia que nosotros necesitábamos de esto para poder vivir y por eso Dios nos lo dio, pero no era para maltratarlo sino para cuidarla y embellecerla.

        En nuestro continente se esta tomando conciencia acerca del cuidado del medio ambiente, pero empresas toman estos recursos con intereses económicos lo cual esta mal porque arrasan de manera irracional con la vida y perjudicando a naciones enteras. La iglesia agradece la preocupación por la defensa de la vida y el medio ambiente por parte de los campesinos que buscan un sustento para sus familias sin perjudicar el medio ambiente.

        Pero América Latina y el Caribe están siendo explotados irracionalmente por empresas que arrasan con todo lo que se cruce en su camino para poder sacar provecho por un desmedido afán de riqueza sin importar la opinión de las personas o que cuando explotan los recursos destruyen la naturaleza. Estas personas no se dan cuenta que están depredando la vida y destruyendo el habitad de muchas especies de animales y dejando a los pobladores de esas zonas sin recursos para poder subsistir dejándolos en la miseria.

        La explotación de estos recursos esta bien, pero tiene que ser de una manera controlada para que con el tiempo los recursos se vuelvan a generar así no se explotan de una manera desmedida y se les deja un ecosistema y recursos para las futuras generaciones pero todo esto depende de la moral de las personas. Por lo que hay que promover desde ahora la idea del cuidado del medio ambiente y la del reciclaje para poder disminuir la contaminación de nuestro planeta y preservarlo. No dejemos que nuestros bosques del amazonas se conviertan en zonas inservible y sin vida. 




        Podemos ver el siguiente resumen del documento de Aparecida... 




        Materiales de trabajo


        Bendiciones.